Noticias

HISTORIA DE UN LOGO

 

No pocas veces he escuchado a compañeros socios del club debatir acerca de la necesidad de actualizar nuestro logo. Comentarios del tipo; “nuestro logo está desfasado” o “yo vuelo helis y un avión no muestra la diversidad de nuestro club”. Yo siempre he contestado lo mismo: Nuestro actual logo representa todo eso que echáis en falta y mucho más. Aunque ellos no lo crean, aunque ellos no conocieran a un socio excepcional, aunque ellos no conozcan la historia de nuestro logo…

 

…una historia que merece ser contada:

 

Corrían los ochenta y la actividad aeromodelística en Alicante crecía como la espuma. Y a los ya consagrados en vuelo libre hermanos del Club Aeromodelismo Alicante, se les unieron cuatro chalados que empezaban con aquello del radiocontrol y fundaron el CRA. Aquellos locos con mas ganas que medios, decidieron dar imagen a su sueño y convocar un concurso para el futuro logo del club entre todos sus socios, los cuales armados  cada uno con lo que tenia (unos con papel y cartulina, otros con modernos ordenadores, en mi caso y en aquella época, un imberbe pre-adolescente de edad escolar, con ceras y rotuladores) se pusieron manos a la hoja con más ganas que arte.

 

Reunidos en asamblea al final de la década, pusieron todos sus diseños encima de la mesa. Rápidamente, uno de ellos presentado por un socio fundador, de nombre Jesús Martínez Serrano, maestro de profesión y extraordinario aeromodelista y persona, acaparó todas las miradas:

 


 

El azul celeste y sol mediterráneo fueron del agrado de muchos. Símbolos tan alicantinos como el castillo de Santa Bárbara o la referencia a la explanada gustaron a otros. Solo unos pocos interpretaron las circunferencias concéntricas como ondas de radio, pero hubo algo que sorprendió a todos: ¿por qué ese avión central de diseño tan extraño y vanguardista? ¿y dónde estaba la hélice?

 

Su autor, con la paciencia propia del maestro, comenzó a realizar dobleces en un folio y respondió a las miradas inquisitorias con estas palabras: “Me preguntáis por ese extraño avión central y no representa nada más y nada menos que aquello que nos define como aeromodelistas: ¿o quizás ya no recordáis cuál fue vuestro primer aeromodelo?”.

 

No hizo falta que finalizara su obra y que la lanzara en un largo planeo por encima de nuestras cabezas para que todos los asistentes esbozáramos una sonrisa. Aquel diseño tan moderno y sin hélice… ¡era un avión de papel!. Jesús nos recordó nuestra esencia,  la esencia del aeromodelismo: La ilusión. No se discutieron más diseños. No hubo debate ni votación. La decisión estaba tomada. Pasados unos años y por motivos técnicos, el diseño original se simplificó un poco con la colaboración de su creador, perdurando hasta nuestros días:

 

 

Como bien dijo un socio junto a su hija preguntado por una tele local durante una concentración indoor organizada por el club: “todo aeromodelista nace ahí, en la ilusión de un niño que hace su primer avión de papel y lo lanza al aire”. Y me da igual la disciplina que practiques, el número de hélices de lo que vueles, las juntas de gobierno que vengan, o las modificaciones a nuestro logo que se presenten y aprueben. Yo solo te pediré una cosa, mi estimado compañero de afición; que pase lo que pase jamás pierdas la ilusión de ese niño que fuiste un día, lanzando su primer avión de papel al viento…

 

Querido maestro Jesús, este es tu maravilloso legado. Y el que escribe y otros tantos desde el silencio, con la más profunda admiración y respeto, solo podemos darte las gracias.

 

Ojalá desde donde estés, vueles muy alto, como tanto te gustaba.

 

In memoriam.

 

Por Javier López

Formulario de Login